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La alteración del clima de la Tierra ha sido causada por la masiva emisiónde gases de efecto invernadero desde la revolución industrial. Entre 1750 y 2010, las emisiones totales han alcanzado los 2.585.000 millones de toneladas de CO2 equivalente. Como consecuencia del efecto invernadero generado por esos gases, la atmósfera se ha calentado 0,85ºC desde 1880. El incremento de la temperatura no ha sido homogéneo en el tiempo sino que se ha acelerado en décadas recientes. La temperatura es ya, o está cerca de serlo, la más elevada en el actual período interglacial que se inició hace 12.000 años.
TeresaRibera
Directora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (IDDRI), SciencesPo.
Antxon Olabe Egaña
Economista ambiental y experto en cambio climático (autor del libro “Homo Sapiens y Biosfera. Construir la esperanza, reconducir la crisis climática-ambiental”, de próxima publicación).
En su última encíclica, el papa Francisco expone sus argumentos teológicos, científicos y morales para desarrollar estrategias contra el cambio climático que tilda de "urgentes e imperiosas".
El Pontífice describe el continuo daño a la naturaleza como "una pequeña señal de la crisis ética, cultural y espiritual de la modernidad". La solución, dice, requerirá de un alto grado de sacrificio y lo que llama una "audaz revolución cultural" en todo el mundo.
La encíclica, titulada Laudato Si (Alabado Sea) y calificada por algunos de "histórica", por ser la primera vez que un Papa dedica un documento de este tipo a la protección medioambiental, consta de 190 páginas, cubriendo amplios temas.
El calentamiento global es real. En ese sentido el papa escribe que "hay un consenso científico sólido" que se trata de un fenómeno innegable. Si no se toman medidas para frenarlo se reducirá el agua potable, dañará la agricultura, conducirá a la extinción de algunas plantas y animales. También advierte sobre el peligro del aumento en los niveles de los mares que podrían terminar inundando algunas de las ciudades más populosas del mundo.
Es principalmente el resultado de la actividad humana. Francisco reconoce que el cambio climático se da en parte de manera natural pero que los estudios científicos indican que su "principal" causa somos los humanos. Sostiene que el "consumismo inmoral" ha llevado a la sociedad a un comportamiento que permite la degradación continua del medio ambiente. "La tecnología basada en combustibles fósiles muy contaminantes -sobre todo el carbón, pero aún el petróleo y, en menor medida, el gas- necesita ser reemplazada progresivamente y sin demora", advierte.
Barack Obama:
“Somos la primera generación que siente las consecuencias del cambio climático y la última que tiene la oportunidad de hacer algo para detenerlo”
“Este es uno de esos problemas que por su magnitud, si no lo hacemos bien, no podremos reaccionar ni adaptarnos. Cuando hablamos de cambio climático, existe la posibilidad de llegar tarde”.
“No hay un desafío que suponga una amenaza mayor para nuestro futuro que el cambio climático”,
“La ciencia nos dice que debemos hacer más si queremos salvar nuestra economía y la salud de nuestros hijos”,
“Ya no estamos hablando del futuro, sino de la realidad que vivimos aquí ahora”.
Los bomberos sofocan un incendio en Ezcaray originado en el asador de un restaurante.
Un aviso de un particular al servicio de emergencias movilizó a los recursos de SOS Rioja tras detectarse humo procedente de un establecimiento hostelero situado en la calle Jesús Nazareno, en Ezcaray. El incidente, ocurrido el 17 de febrero, afectó a un restaurante que en ese momento permanecía cerrado al público, circunstancia que evitó daños personales. Según la información difundida por Radio Haro, los bomberos confirmaron que el foco del incendio se originó en un asador exterior y que las llamas alcanzaron también la zona de cocina.
El establecimiento afectado fue el restaurante El Rincón del Vino, donde el fuego se concentró inicialmente en la estructura del asador instalada en el exterior del local. La rápida intervención permitió controlar la propagación, aunque se registraron daños materiales tanto en el equipamiento de asado como en parte de la cocina interior.
La actuación de los bomberos evidenció la importancia de contar con sistemas especializados de protección contra incendios en entornos gastronómicos. La instalación de mecanismos adecuados de extincion cocinas resulta determinante para contener con rapidez incidentes originados en parrillas, freidoras o asadores, especialmente cuando existen conductos de extracción que pueden favorecer la propagación del fuego.
Los sistemas automáticos diseñados para cocinas profesionales actúan sobre focos de grasa y altas temperaturas mediante agentes extintores específicos que sofocan la combustión y enfrían las superficies. Este tipo de soluciones técnicas reducen la carga térmica y limitan la expansión a campanas extractoras, filtros y conductos, puntos críticos en cualquier restaurante.
En situaciones como la ocurrida en Ezcaray, la presencia de grasa acumulada y la combustión en espacios semicubiertos pueden agravar la intensidad del incendio. Por ello, la ingeniería de protección activa en cocinas industriales se ha convertido en un estándar imprescindible para establecimientos que operan con parrillas y asadores exteriores.
La prevención eficaz no solo depende de la reacción ante la emergencia, sino de la calidad del equipamiento instalado. Empresas especializadas como Mi mobilario Hosteleria ofrecen soluciones integrales que combinan mobiliario de acero inoxidable, sistemas de extracción certificados y dispositivos automáticos de extinción adaptados a cada configuración de cocina.
El diseño técnico del área de cocción debe contemplar distancias de seguridad, aislamiento térmico y correcta evacuación de humos. La selección de materiales ignífugos y la instalación conforme a normativa minimizan riesgos estructurales. Un asador exterior, aunque separado físicamente de la cocina principal, puede transmitir calor o llamas si no cuenta con barreras adecuadas o sistemas de supresión inmediata.
La profesionalización del sector hostelero exige invertir en infraestructuras seguras y homologadas, especialmente en regiones con alta tradición gastronómica donde el uso intensivo de brasas y parrillas forma parte esencial de la oferta culinaria.
El incendio registrado tuvo su origen en un asador exterior, elemento frecuente en restaurantes especializados en carnes a la brasa. Estos dispositivos, expuestos a corrientes de aire y variaciones térmicas, presentan riesgos específicos. La acumulación de grasa, la presencia de brasas activas y la posible cercanía a materiales combustibles incrementan la probabilidad de ignición.
Cuando el fuego se inicia en un entorno abierto pero adosado al edificio, la transferencia de calor hacia la cocina interior puede producirse con rapidez. Las campanas extractoras y los conductos metálicos actúan como vectores de transmisión si no disponen de sistemas de corte automático. En este caso, la intervención inmediata de los bomberos evitó que el incendio alcanzara zonas estructurales del inmueble.
El hecho de que el restaurante estuviera cerrado en el momento del suceso resultó determinante para evitar víctimas. No obstante, los daños materiales pueden implicar interrupciones en la actividad económica, inspecciones técnicas y revisiones completas de las instalaciones afectadas.
La activación de SOS Rioja permitió desplegar recursos de emergencia con rapidez. La coordinación entre el centro de emergencias y el cuerpo de bomberos fue clave para contener el foco sin que el incendio se extendiera a edificaciones colindantes.
En este tipo de intervenciones, los protocolos incluyen evaluación térmica, ventilación controlada y comprobación de puntos calientes residuales. Tras la extinción, se procede a la inspección de conductos, techos técnicos y sistemas eléctricos para descartar reigniciones. La actuación profesional reduce significativamente el impacto estructural y facilita la reapertura del establecimiento una vez realizadas las reparaciones pertinentes.
Ezcaray es un enclave de referencia en la gastronomía riojana. Incidentes como este generan preocupación en el sector, aunque la ausencia de daños personales demuestra la eficacia de las medidas de seguridad existentes y la capacidad de respuesta de los servicios públicos.
La actividad hostelera requiere una gestión rigurosa de riesgos. La combinación de fuego vivo, grasas animales y equipos de alta potencia configura un entorno con elevada carga térmica. Por ello, la inversión en mantenimiento preventivo, limpieza periódica de filtros y revisión de instalaciones eléctricas resulta indispensable.
La continuidad del negocio tras un incendio depende de la rapidez en la evaluación técnica y la sustitución del equipamiento dañado. La implementación de sistemas automáticos certificados puede marcar la diferencia entre una incidencia controlada y un siniestro de mayor envergadura.
La legislación española exige que los establecimientos de restauración dispongan de medios adecuados de protección contra incendios. Esto incluye extintores específicos para fuegos de clase F, señalización visible y planes de autoprotección actualizados. En instalaciones con asadores o parrillas de carbón, la exigencia técnica es aún mayor debido al riesgo inherente al combustible sólido.
El cumplimiento normativo no debe entenderse como un mero trámite administrativo. La correcta instalación de sistemas de detección y supresión automática protege tanto la integridad física como la viabilidad económica del negocio. Las inspecciones periódicas garantizan que los dispositivos funcionen correctamente ante cualquier eventualidad.
La cultura preventiva en hostelería se fundamenta en tres pilares: diseño técnico adecuado, mantenimiento constante y formación del personal. Aunque en este caso no se registraron heridos, la capacitación en protocolos de actuación es esencial para minimizar riesgos cuando el establecimiento se encuentra abierto al público.
La adopción de estándares internacionales en protección contra incendios eleva el nivel de seguridad global del sector. La integración de sistemas automáticos conectados a alarmas centralizadas permite reducir tiempos de reacción y limitar la propagación del fuego.
La experiencia demuestra que los incidentes en asadores exteriores pueden escalar rápidamente si no se cuenta con barreras físicas y dispositivos de corte térmico. Por ello, la modernización de instalaciones antiguas y la adaptación a normativa vigente constituyen inversiones estratégicas.
El incendio registrado en el restaurante de Ezcaray evidencia la necesidad de reforzar la protección en cocinas y zonas de asado. La rápida actuación de los servicios de emergencia evitó consecuencias personales, pero los daños materiales subrayan la importancia de sistemas automáticos, mantenimiento especializado y equipamiento homologado.
La hostelería de calidad exige infraestructuras seguras, planificación preventiva y tecnología de supresión eficaz. La incorporación de soluciones avanzadas en extinción automática y mobiliario profesional no solo protege instalaciones, sino que preserva la reputación y continuidad de los negocios gastronómicos.